Preguntas Frecuentes

Las mejores estrategias para proteger la visión comienzan por temas básicos: 

  • Protección solar con lentes que incluyan filtro UV
  • Disminuir el uso de pantallas o al menos alternar con periodos de descanso visual
  • Utilizar lagrimas artificiales para prevenir síntomas asociado a ojo seco
  • Control anual con su oftalmólogo, dado que muchas enfermedades oculares son silenciosas y no necesariamente dan síntomas 

Existe una amplia variedad síntomas, dentro de los más frecuentes se encuentran aquellos relacionados con el cansancio visual: ojo rojo, ardor, lagrimeo, visión borrosa y fluctuante, sensación de arenilla. Todo esto producto del excesivo uso de pantallas que el mundo actual nos exige. 

Por otro lado, se encuentran los síntomas que dan indicios de posibles enfermedades: dolor ocular intenso, disminución brusca de la visión, ojo rojo profundo, visión borrosa progresiva, aparición de destellos visuales o perdida de campo visual. 

En general, se recomienda una visita anual con oftalmólogo, esto se basa en el hecho que múltiples patologías visuales no dan síntomas en su inicio, es decir, son silentes. De tal manera que la única forma de pesquisar estas enfermedades es a través de un examen oftalmológico completo. 

Las enfermedades principales, del punto de vista de su frecuencia, son los llamados “vicios de refracción”, tales como: miopía, hipermetropía y astigmatismo, que suelen manifestarse como mala visión durante la infancia y adolescencia. Además, se considera en este grupo la “presbicia” que es la falta de enfoque para visión cercana que ocurre en forma progresiva a partir de los 40 años. 

En personas mayores de 50 años, comienzan a aparecer en forma progresiva las cataratas, que es básicamente una pérdida de transparencia de nuestro lente natural llamado cristalino. 

Los síntomas principales a los cuales se debe prestar atención son: visión borrosa, ardor ocular, ojos rojos, disminución de la visión, perdida de campo visual. Debemos recordar que múltiples enfermedades que nos afectan otros órganos (diabetes, hipertensión, enfermedades autoinmunes, entre otras) pueden afectar nuestros ojos. Por todo esto, es recomendable acudir periódicamente a su oftalmólogo, quien determinará si es necesario un abordaje interdisciplinario en conjunto con otros especialistas.

Los cambios visuales que deben ser tomados en cuenta para acudir prontamente a su oftalmólogo, son: disminución brusca de la visión, pérdida de campo visual, ojo rojo asociado a dolor intenso, presencia de destellos visuales. 

Otros cambios que debemos considerar son visión borrosa, aumentos importantes en la graduación de anteojos, mala visión a pesar del uso de lentes. Por supuesto, los antecedentes familiares de enfermedades oculares son siempre relevantes.

Los cuidados básicos son uso adecuado de lentes ópticos o de contacto, protección solar con anteojos filtro UV incorporado controles periódicos con oftalmólogo y consultar en forma inmediata en casos de golpes o accidente en sus ojos.

En caso de alguna urgencia oftalmológica debe acudir a algún centro que cuente con especialista. En el caso de la red pública de salud, se encuentran los centros de atención primaria que funcionan coordinados con la red de hospitales. 

En el caso de los centros de salud privados, existen clínicas que cuentan con oftalmólogos de turno que pueden acudir en caso de emergencias. Es el caso de clínica Pasteur que cuenta con servicio de urgencia.

La miopía consiste en una visión deficiente para enfocar objetos lejanos, es decir, mala visión a distancia. Puede ir desde grados leves hasta muy altos (miopía magna) asociado a un aumento en la longitud del globo ocular. Su corrección puede ser mediante anteojos, lentes de contacto o cirugía (técnicas con láser o implante de lentes intraoculares)

El astigmatismo se manifiesta como visión borrosa, poco nítida tanto para objetos cercanos como lejanos. Esto se explica por la formación de imágenes borrosas debido a una irregularidad corneal. El caso más habitual es el astigmatismo regular, es decir, que mediante corrección óptica (anteojos, lentes de contacto o cirugía) llega a alcanzar un 100% de visión. 

Por el contrario, el astigmatismo irregular es aquel dado por deformidades corneales y que no puede ser corregido con los métodos antes descritos. Los ejemplos más clásicos son el queratocono y cicatrices corneales.

Todos nacemos con un lente natural en nuestros ojos, llamado cristalino. Tal como lo indica su nombre, es transparente y permite el enfoque claro de los objetos en la retina. Con el paso de los años este cristalino va perdiendo su transparencia y se torna opaco y es a esto que llamamos cristalino cataratoso o simplemente catarata. 

La solución para esto, consiste en remover este cristalino opaco que ya ha perdido la capacidad de funcionar bien y reemplazarlo por un nuevo lente intraocular que nos permite recuperar una visión clara y nítida tanto en visión lejana, intermedia como cercana. Esta técnica quirúrgica moderna se realiza en forma ambulatoria mediante una micro incisión de 2 mm que incluso no necesita sutura. La recuperación es rápida y en 1 a 2 semanas es posible retomar las actividades diarias.

El queratocono (QC) hace referencia a una córnea (querato) de forma cónica (cono). Esto es una deformidad de la arquitectura corneal que en condiciones normales es más bien semi ovalada.  A modo de ejemplo, una córnea normal es como un cerro aplanado de baja altura, pero en el caso de QC es más bien como un cerro puntiagudo. 

Es una condición que aparece en la adolescencia o adultez joven y tiene una estrecha asociación con el frotamiento de los ojos. 

Su tratamiento consta de dos aspectos. En primer lugar, se debe controlar en forma seriada para detectar si existe progresión. De ser así, se realiza un procedimiento que busca rigidizar la córnea y de esta forma impedir que continua su tendencia a la deformación. Esta técnica se conoce como Crosslinking. En segundo lugar, una vez detenida la progresión, se busca trabajar en la rehabilitación visual, es decir, cómo mejor la calidad visual que usualmente esta disminuida en esta condición. Para estos efectos, contamos con múltiples herramientas terapéuticas: Segmentos de anillos intracorneales, lentes de contacto esclerales, lentes intraoculares faquicos y finalmente en casos muy avanzados, trasplante de córnea.